Mi visita a las estaciones INTELSAT de Telefónica en Gran Canaria (4 de 4)

Con este post acaba la serie de cuatro artículos relacionados con mi reciente viaje a Canarias con motivo de la inauguración de la exposición “De Maspalomas a la Luna”. En esta exposición se cuenta, principalmente, el papel que tuvieron las estaciones de seguimiento de vuelos tripulados que NASA, junto con el INTA, situó en Gran Canaria durante los años 60.

INTRODUCCIÓN

Cuando terminó el Programa Géminis con el amaraje de la última misión tripulada el 15 de noviembre de 1966, se decidió trasladar la estación de seguimiento ubicada en tres parcelas próximas al faro de Maspalomas a otro lugar. Los motivos principales para tomar esta decisión fueron dos: en primer lugar, los requerimientos técnicos exigidos con relación a las comunicaciones con la nave y los astronautas para el Programa Apolo, hacía necesario abordar un cambio tecnológico. Para las comunicaciones de esas misiones se iba a utilizar la Banda S Unificada (USB en sus siglas en inglés), que demandaba de antenas y equipamientos más grandes. Estos nuevos equipos deberían estar instalados todos juntos en una única parcela. En segundo lugar, la presión turística en la zona del faro y las posibles interferencias debidas a esta nueva actividad, aconsejaban alejar a los nuevos trasmisores y receptores de esas posibles fuentes electromagnéticas que dificultaran las misiones lunares. Por ello, en 1967, se construyó una nueva y moderna estación en la zona de Montaña Blanca para que albergase a la, ya inolvidable, antena blanca de 10 metros de diámetro en Banda S Unificada.

Antena en Banda S Unificada (USB) de 10 metros de diámetro en la Estación NASA/INTA de Maspalomas (CYI).

Otro cambio fundamental que fue necesario acometer tenía que ver con la red NASCOM. Recordamos que esta red (NASA Communicatios Network en inglés) era la encargada de trasmitir toda la información que se captaba en las estaciones de la red de vuelos espaciales tripulados (MSFN en sus siglas en inglés), como la de Maspalomas o la de Fresnedillas en Madrid, hacia el centro de control de misión en Houston (Texas) y viceversa. Hasta el Programa Géminis la red NASCOM funcionaba por medio de cables telefónicos, enlaces de microondas, enlaces vía radio y cables submarinos principalmente, pero para las misiones lunares esto era insuficiente. Se exigía más capacidad y más fiabilidad. Y en aquellos tiempos sólo las comunicaciones vía satélite (que habían comenzado a funcionar comercialmente unos pocos años antes) eran capaces de atender esos requerimientos. Por esta razón, la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) firmó con NASA un contrato en 1967 con el fin de que esta última instalara una serie de estaciones de comunicaciones por satélite en España para integrarse en la red NASCOM, a través de satélites INTELSAT, y dar servicio a las misiones lunares de NASA.

Portada del contrato entre NASA y Telefonica del año 1967 para la integración en la red NASCOM. El original está expuesto en la exposición “De Madrid a la Luna” hasta el 2 de febrero de 2020. Cortesía: Fundación Telefónica.

LAS ESTACIONES INTELSAT DE TELEFÓNICA

Telefónica decidió instalar dos estaciones en España. Una, la principal, en Buitrago del Lozoya (Madrid) para dar servicio especialmente a la estación de Fresnedillas (Madrid Apollo Prime en terminología de NASA) y otra en Maspalomas (Gran Canaria) para dar servicio a la nueva estación de la que hemos hablado antes y que era conocida en NASA con las siglas de CYI (Gran CanarY Island Station).

NASA: Antenas españolas en Banda S Unificada (Fresnedillas, Robledo y Maspalomas)

A diferencia de la estación de Buitrago, que constaba de una antena de casi 26 metros de diámetro, la estación de Telefónica en Maspalomas tenía dos antenas de 12 metros. Esta estación operó solo tres años, es decir, desde 1968 (con los primeros vuelos tripulados del Programa Apolo) hasta el año 1971. Año en el que se cerró porque la CTNE abrió en Agüimes, también en la isla de Gran Canaria, otra estación, con una antena más grande de 30 metros de diámetro, que sería la encargada de enlazar con Estados Unidos durante las últimas misiones Apolo. Como curiosidad, quiero comentar que gracias a esa nueva antena los habitantes de las Islas Canarias pudieron ver la televisión en el mismo momento en que se veía en la península dado que, hasta entonces, los programas de televisión se emitían en Canarias con un día de retraso, es decir, lo que se veía en la península un sábado, por ejemplo, es lo que se veía en las islas el domingo. Una ventaja más de los satélites de comunicación para la vida de las personas.

Telefónica: Antenas Intelsat – NASCOM para el Programa Apolo. Fotos: cortesía de Telefónica.

MASPALOMAS

En mi reciente viaje a Maspalomas, traté de localizar, como si fuera un arqueólogo espacial, el lugar donde se encontraba situada esa primera estación de Telefónica, la de las dos antenas, dado que se desmanteló hace ya muchos años. La empresa no fue fácil. De hecho, fue imposible. Previamente al viaje leí documentación de Telefónica, pregunté a varias personas que estuvieron allí en aquellos años, e incluso, busqué en Google Maps por si encontraba alguna pista que me pudieran indicar la localización exacta. Pero, como digo, fue imposible determinar el lugar. Estuve dando una vuelta por la zona de Pedrazo bajo a ver si era capaz de reconocer algún hito basándome en las fotografías que hay de la estación, mirando los alrededores o incluso las montañas de la sierra, hacia el norte, pero nada. Además, aquella zona, la más probable, está actualmente muy urbanizada, con un montón de viviendas, sin olvidar que hace unos años se construyó por allí la autopista GC-1.

Estación INTELSAT de comunicaciones vía satélite de Telefónica en Maspalomas. (1968-1971). Esta estación ya no existe. Foto: NASA S68-37987.

Tuve que desistir, por el momento, y olvidarme de la estación de Maspalomas. Por cierto, aprovecho el artículo para agradecer de antemano a algún posible lector del blog que conozca el lugar y tuviera a bien decírmelo.

Panorámica desde Pedrazo bajo apuntando hacia el Norte (Maspalomas – año 2019).

AGÜIMES

Quedaba ya abordar la última etapa de este viaje de “arqueología espacial”, como muy bien lo definió mi amigo Luis. El objetivo no era otro que acercarme a ver la enorme antena de Agüimes, a unos 36 kilómetros al sur de Las Palmas de Gran Canaria, en la zona de La Goleta. Localizarla no fue difícil. Como la instalación sigue existiendo, aunque Telefónica la tiene cerrada y, por tanto, sin uso, es muy fácil encontrarla. Sólo hay que ir por la autopista GC-1, salirse a la altura del Cruce de Arinaga, y coger la carretera GC-104 en sentido Los Corralillos. La antena se ve enseguida dada sus dimensiones. De hecho, se ve desde la autopista. Es fácil parar y darse una vuelta por los alrededores, pero, como digo, no se puede entrar dentro porque la estación está en desuso, lo que no quita para admirar las grandes dimensiones de su antena de 30 metros. Me produce una sensación extraña cada vez que observo y me planto delante de una de estas antenas. Es raro verlas quietas, paradas, apuntando al cielo, eso sí, como estatuas que recuerdan un pasado glorioso. Porque, en efecto, el pasado fue glorioso. Nada más y nada menos que aproximadamente un tercio de todas las comunicaciones y datos que se generaron en todas las primeras expediciones del ser humano a la Luna pasaron por estas antenas españolas. Casi nada.

Estación de Telefónica en Agüimes (Gran Canaria) para operar satelites INTELSAT dentro de la red NASCOM. Actualmente en desuso. Foto: MrGorsky, año 2019.
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lagarto astuto
8 meses atrás

Interesante reto el que planteas sobre la ubicación de la primera estación de la CTNE en Maspalomas. Habrá que estudiarlo. Seguro que en los archivos de Telefónica tiene que haber información al respecto. Lo difícil será acceder a ella. Estupenda labor de investigación la que has realizado. Todos estos sitios e infraestructuras (incluso aunque ya solo queden vestigios -o ni siquiera- ) forman parte del Patrimonio Histórico Industrial de las Telecomunicaciones Españolas, y como tal deben ser considerados, incorporándose al inventario de los mismos, por el que debe velar el Instituto del Patrimonio Cultural de España IPCE, para que se… Leer más »

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